El crítico como oficio: entrevista con Leo Robson sobre la autoridad perdida

Fuentes: Closer to Rude than Snide

El crítico literario británico Leo Robson, subdirector de Literary Review y colaborador habitual del New York Times y New Left Review, sostiene que la crítica no es una forma secundaria de creación, sino un oficio autónomo con reglas propias. En una conversación con Leonard Benardo, Robson recorre la edad dorada de la crítica posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando figuras como Kenneth Tynan, Pauline Kael, Susan Sontag, Robert Hughes o Edmund Wilson convirtieron el ensayo sobre arte en un género con autoridad cultural y proyección pública.

Robson rechaza la nostalgia por esa época y advierte contra la tentación de idealizarla. A su juicio, el atractivo de la crítica —incluso para quienes nunca la imaginaron como carrera— nació de la combinación entre talento estilístico, presencia mediática y un tono iconoclasta y honesto, forjado en publicaciones como Cahiers du Cinéma, Partisan Review o Time. Cita a Tynan, quien reclamaba “comunicar emoción o desprecio” con “gran estilo y descaro”, y recuerda cómo Sontag pasó de escribir en el Columbia Daily Spectator a publicar Contra la interpretación en apenas cinco años.

La entrevista aborda también la relación entre crítica y academia —desde la “close reading” de T. S. Eliot hasta teóricos como Barthes o Said— y reflexiona sobre por qué la figura del crítico resulta hoy, a pesar de todo, tan atractiva como en los años cincuenta.