El desarrollador de Basketball GM (BBGM), un simulador deportivo de baloncesto basado en navegador que mantiene desde 2012 y que se convirtió en su trabajo a tiempo completo en 2021, comparte una reflexión personal sobre cómo la programación asistida por inteligencia artificial ha transformado su nicho. Durante más de una década, BBGM compitió en un segmento muy concreto —juegos gratuitos de gestión deportiva en la web con muchas funciones— sin apenas rivales, porque el esfuerzo y el coste de desarrollar un competidor difícilmente se amortizaba.
La aparición de herramientas de código generativo ha cambiado esa ecuación. Casi a diario se publican nuevos simuladores deportivos creados con IA, muchos de ellos también web, porque la documentación y los ejemplos de programación web son abundantes y solo requieren un navegador para ejecutarse. Aunque la mayoría son proyectos de bajo esfuerzo y calidad modesta, varios alcanzan funcionalidades notables.
El autor señala que su juego mantiene su audiencia habitual e incluso factura algo más este año por la mejora del mercado publicitario, pero ya no se siente seguro en su posición. Lo describe como un asedio cuyas murallas aún no han sido tomadas, pero cuya llegada considera inminente, quizá en uno o dos años. Y plantea una incertidumbre mayor: si la IA sigue mejorando, no solo su oficio, sino buena parte del trabajo humano podría quedar obsoleto. Mientras tanto, continúa con su actividad habitual hasta que el asedio comience de verdad.
