Greater Manchester es la única región inglesa cuyo órgano sanitario se niega a adoptar la plataforma de datos federada (FDP) que Palantir desarrolla para el Servicio Nacional de Salud británico desde 2023. Su responsable de datos, Matt Hennessey, sostiene que su propia plataforma, construida durante casi una década, es funcionalmente superior y goza de mayor confianza ciudadana, y que adoptar la FDP sería un retroceso. El ejecutivo tiene hasta febrero para decidir si cancela un contrato de más de 400 millones de dólares antes de su vencimiento en 2031.
Según el Ministerio de Sanidad, 139 de los aproximadamente 200 hospitales del NHS y 35 de las 36 juntas de atención integrada ya utilizan la tecnología de Palantir, que permite centralizar historiales clínicos fragmentados entre sistemas digitales, hojas de cálculo y papel, y aplicar herramientas de inteligencia artificial sobre una base común. El despliegue ha reducido, según Palantir y el NHS, tiempos de espera y estancias hospitalarias.
El contrato se ha convertido en foco de protestas, peticiones, investigaciones parlamentarias y un presunto malestar entre profesionales sanitarios, en un contexto en el que la tecnología de Palantir se usa en conflictos bélicos y en la política migratoria estadounidense. Otros países europeos, distanciados de la Administración Trump, están revisando también su dependencia de tecnología estadounidense.
