Las emisiones de gases de efecto invernadero en Gales cayeron un 8,6 % en 2024 respecto al año anterior, lo que sitúa la reducción acumulada desde 1990 en el 44 %, según el informe anual del Comité sobre Cambio Climático del Reino Unido (CCC). El descenso se explica en un 74 % por los cambios en la industria, principalmente el apagado de los altos hornos de la planta siderúrgica de Port Talbot, antigua mayor emisora puntual de CO₂ del país, responsable de cerca del 2 % de las emisiones británicas. Las calderas tradicionales de coque se cerraron en julio y septiembre de 2024, con la pérdida de 2.000 empleos, y serán sustituidas por un horno de arco eléctrico de 1.250 millones de libras para reciclar chatarra. El CCC, presidido por Nigel Topping, destaca que Gales registra una caída más pronunciada que el conjunto del Reino Unido y señala como principales áreas de mejora futura el uso del suelo, la calefacción de edificios y la descarbonización del transporte. Las cifras provisionales de 2025 apuntan a nuevos descensos industriales, ya que los altos hornos siguieron operativos gran parte de 2024; el cierre temporal de Port Talbot explica casi dos tercios de la reducción industrial británica entre 2023 y 2025. El organismo reitera sus críticas a la gestión de la transición y urge a los gobiernos galés y británico a reforzar los planes de empleo verde. El Ejecutivo galés reclama más inversión de Westminster, mientras que el Gobierno británico defiende los 2.500 millones de libras comprometidos para el sector del acero.
