El CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, ha reconocido en declaraciones a Autocar que la industria del automóvil «fue demasiado lejos» al reemplazar los botones físicos por controles digitales en los salpicaderos. El ejecutivo, que durante años defendió las enormes pantallas como la MBUX Hyperscreen, admitió que «a veces, los fabricantes se adelantan un poco a sí mismos y hacen tecnología por el mero hecho de hacer tecnología, olvidándose quizás un poco del cliente». Mercedes ha comenzado a reintroducir botones y mandos giratorios: el nuevo CLA ya incluye una rueda física para el volumen en lugar de una tira capacitiva, y se han sustituido los deslizadores táctiles del volante por ruedas de desplazamiento. Mathias Geisen, responsable de Ventas y Marketing, confirmó que los compradores piden mantener las pantallas grandes pero recuperar mandos físicos para las funciones de uso frecuente, una tendencia detectada por la marca hace unos dos años. La compañía aclaró que las pantallas táctiles no desaparecerán, pues las considera clave para la personalización y la imagen premium. Källenius apuntó que la industria probablemente se encuentra en el «mínimo de botones», por lo que ya no se pueden permitir retirar más. Tampoco renuncian al control por voz: el objetivo es lograr una interfaz lo bastante sencilla para que la use «tanto un niño de cinco años como un miembro del consejo de administración de Mercedes». Otros fabricantes y reguladores como Euro NCAP comparten esta corriente hacia un equilibrio entre pantalla y mando físico.
