Bernt Bornich, consejero delegado de 1X Technologies, vaticina un "despegue brusco" de la robótica humanoide en menos de diez años, con una apuesta más concreta de tres años. En una entrevista en el podcast All-In, el directivo no se refiere solo a robots más avanzados, sino a un escenario de "robots construyendo robots, centros de datos, fábricas de chips, haciendo minería y refinamiento", es decir, una mano de obra ilimitada que permitiría alcanzar la llamada AGI física y una "abundancia" económica y científica sin precedentes.
La compañía noruega ya vende al público su robot Neo Home Robot por 20.000 dólares, aunque el modelo no es autónomo: lo teleopera una persona con gafas de realidad mixta y mandos. Bornich defiende que esa teleoperación no es un parche, sino el pilar de su "pirámide de datos": cuando el robot falla, un operador remoto interviene y genera datos de alta calidad que se usan para reentrenar al sistema. Junto a esos datos, 1X entrena sus modelos con vídeos de humanos realizando tareas.
El directivo cree que la teleoperación "nunca desaparecerá" y la plantea como un avatar personal para asistir a reuniones a distancia, así como para intervenir en instalaciones remotas en lugar de enviar a un técnico. En el mismo podcast participaron los CEOs de ANYbotics, Boston Dynamics y Agility Robotics, cuyo objetivo es más modesto: eliminar los trabajos "sucios, aburridos y peligrosos".
