El Acuerdo de París, entrado en vigor en 2016, establece la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales para evitar los peores impactos del cambio climático. Aunque la mayoría de los países se han comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte en su último informe de que este objetivo probablemente se romperá en los próximos años debido a décadas de acción insuficiente. El texto explica que, aunque 2024 superó la media de 1,5 °C, no se ha cruzado el umbral del acuerdo, ya que la meta se refiere a una media de 20 años. Los científicos señalan que cada 0,1 °C de calentamiento incrementa los riesgos, pero superar los 2 °C provocaría consecuencias irreversibles, como el colapso de la capa de hielo de Groenlandia o la pérdida de arrecifes de coral. Además, el artículo detalla el compromiso financiero de los países desarrollados de proporcionar 100.000 millones de dólares anuales a países en desarrollo para 2020, una cifra que se ha cumplido desde 2022. La última Cumbre de las Partes (COP30) de 2025 no mencionó explícitamente los combustibles fósiles, dejando la transición a energías renovables como un camino voluntario, mientras que una coalición de 57 países organiza conferencias paralelas para acelerar la eliminación de estos recursos.
