El accidente ferroviario ocurrido el 21 de abril de 2026 en Urda (Toledo), donde un tren Iryo chocó con un Alvia de Renfe, ha puesto en cuestión la continuidad del sistema de seguridad LZB en la línea Madrid-Sevilla. Este incidente se produce en un contexto crítico: la Unión Europea ha ordenado la sustitución total de LZB por ERTMS-2 para armonizar los sistemas de seguridad y evitar la falta de operabilidad que afecta a 227.000 kilómetros de vías en Europa. Aunque la causa principal del choque se atribuye a un fallo en la infraestructura de la vía, la persistencia de LZB en el corredor andaluz ha generado retrasos en la expansión de operadores como Ouigo y ha limitado la interoperabilidad. El Ministerio de Transportes anunció en abril de 2025 que la modernización de la línea estaba en curso para adaptarla a ERTMS-2, con la expectativa de que estuviera completa para abril de 2026. El sistema ERTMS-2, que utiliza GSM-R y balizas redundantes, ofrece una gestión de tráfico más eficiente y segura que LZB, permitiendo frenadas de emergencia más precisas y reduciendo la dependencia de señales físicas. La renovación, adjudicada por 108 millones de euros en 2020, ha sufrido retrasos debido a la reducción de la producción de componentes por parte de Siemens y Thales/Hitachi, lo que ha complicado la disponibilidad de repuestos. La transición a ERTMS-2 es esencial para garantizar la seguridad y la eficiencia operativa en la red de alta velocidad española.
