Un informe de la firma de análisis de riesgo climático First Street revela que cerca del 80% de los centros de datos del planeta están expuestos a amenazas climáticas agudas como inundaciones, vientos extremos e incendios forestales, y que el 54% afronta además riesgos crónicos derivados del calor y la sequía. El estudio examinó 97 mercados globales de centros de datos y concluyó que la ubicación de estas infraestructuras determina en gran medida sus costes operativos durante las próximas décadas, dado que el clima condiciona la refrigeración, el consumo de agua y la fiabilidad del servicio.
Las Américas concentran la mayor vulnerabilidad a riesgos agudos: el 86% de la capacidad de la región se sitúa en mercados de riesgo elevado, frente al 60% en Asia-Pacífico y el 25% en Europa, Oriente Medio y África. En Asia-Pacífico, en cambio, el 89% de los centros de datos están expuestos a calor y sequía, un porcentaje que cae al 50% en Estados Unidos y al 46% en Europa, Oriente Medio y África. Entre las zonas más afectadas figuran las Carolinas, Atlanta, el corredor Nueva York-Nueva Jersey y el norte de Virginia —uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo—, así como Johor (Malasia) y Marsella (Francia).
Los autores advierten de que la mayoría de los modelos de evaluación de activos reales siguen basándose en datos históricos que ya no reflejan la realidad climática. Investigaciones anteriores, como las de Swiss Re o un análisis reciente del Guardian, ya habían señalado que cerca de dos tercios de los nuevos centros de datos estadounidenses se proyectan en zonas con estrés hídrico. Los expertos subrayan que las disrupciones climáticas en estas instalaciones no se limitan al propio recinto, sino que pueden traducirse en caídas de servicios digitales para empresas y usuarios.
