Un estudio de la Universidad de Siena y el New York Times revela que la construcción de centros de datos para inteligencia artificial es extremadamente impopular entre los votantes estadounidenses. La encuesta, realizada a 1.503 votantes probables en septiembre, muestra que el 61% se opone a la construcción de estos centros, mientras que solo el 14% los respalda fuertemente. Esta oposición se distribuye casi por igual entre los votantes de Donald Trump (49% a favor, 45% en contra) y los de Kamala Harris (74% en contra), aunque los no votantes muestran una oposición aún mayor (67% en contra). Entre quienes se oponen, el 56% aboga por límites, frente al 38% que prefiere una prohibición total. Las principales razones de rechazo son el impacto ambiental y el uso del agua (32%), seguido por el impacto en comunidades locales (21%) y la desconfianza general hacia la IA (18%). Aunque la IA y los centros de datos no figuran en la lista de temas más importantes para decidir el voto medio, los votantes de ambos partidos confían más en su propio partido para gestionar la regulación. El 40% de los encuestados favorece a los Demócratas, el 42% a los Republicanos, y el 18% no sabe o se niega a responder.
