Sam Altman, Dario Amodei y Clement Delangue, representantes de OpenAI, Anthropic y Hugging Face, han instado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a establecer estándares internacionales para la inteligencia artificial. Los directivos argumentan que la velocidad actual de desarrollo de la tecnología y los riesgos asociados exigen una coordinación global para garantizar la seguridad y la gobernanza democrática de estas herramientas. Altman enfatizó la necesidad de protocolos de reporte de incidentes rápidos y la creación de un lenguaje común para que los países puedan comparar evidencias y verificar el cumplimiento de las normas. Por su parte, Amodei y Delangue coincidieron en que la gestión de riesgos debe ser a escala global e industria, sugiriendo la implementación de estándares de seguridad más estrictos. En contraste, Michael Kratsios, asesor tecnológico del presidente de EE. UU., Donald Trump, rechazó la idea de pausar el desarrollo o imponer nuevas estructuras de gobernanza global, advirtiendo que el diálogo internacional no debe derivar en una regulación excesiva. Esta divergencia refleja el debate actual sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y la regulación internacional, especialmente tras incidentes recientes como el hackeo de Hugging Face por agentes de IA.
