EE. UU. ha agotado 'casi todos' sus misiles de precisión de largo alcance en la guerra con Irán

Fuentes: U.S. has used 'virtually all' of its long-range precision missiles during Iran war

El Ejército de Estados Unidos ha consumido prácticamente la totalidad de sus existencias de misiles de superficie de largo alcance durante los cinco meses de guerra con Irán, según tres fuentes conocedoras de los datos internos. Se trata principalmente de los sistemas ATACMS y los más modernos Precision Strike Missiles (PrSM), cada uno con un coste superior al millón de dólares. Las cifras de consumo no habían trascendido hasta ahora y preocupan por la capacidad de disuasión frente a Rusia y China. Una cuarta fuente matiza que el Mando Central ha podido reposicionarse desde otros depósitos militares en el mundo. El Pentágono y la Casa Blanca rechazan la alarma: el presidente Donald Trump asegura que EE. UU. dispone de 'muchas más municiones que nadie' y que la industria está produciendo a niveles récord, mientras el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, afirma que las fuerzas armadas 'tienen todo lo necesario' para operar. Analistas coinciden en que la producción es alta, pero insuficiente para una guerra prolongada. Un informe del CSIS estima que entre febrero y julio se gastó cerca del 65 % de los interceptores Patriot y al menos el 38 % de los THAAD, cifras que coinciden con los datos internos según las fuentes. También se habría consumido casi la mitad del suministro global de misiles de crucero Tomahawk. Trump lanzó la ofensiva junto a Israel en febrero y habría descartado una nueva ofensiva masiva, en parte por las advertencias militares sobre el agotamiento de las reservas.