El Gobierno de Estados Unidos ha abierto una segunda investigación federal sobre el accidente de un Tesla que, según los informes, circulaba con el sistema de asistencia al conductor activado, impactó contra una vivienda en Texas y mató a una residente. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) anunció el miércoles que investigará el siniestro del 19 de junio en el suburbio de Katy, en Houston, que costó la vida a Martha Avila, de 76 años. Dos días antes, la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) ya había informado de su propia pesquisa.
La familia de Avila ha presentado una demanda civil en un tribunal estatal de Texas en la que reclama más de un millón de dólares en daños y perjuicios y daños punitivos. La denuncia señala a Tesla, a su consejero delegado, Elon Musk, y al conductor, Michael Butler, y alega negligencia grave y falta de advertencia sobre los defectos de los sistemas «autopilot» y «full self-driving» del Model 3 implicado. Según la hija de la víctima, Jennifer Barbour, y su marido, Butler declaró a las autoridades que había activado el piloto automático antes de atravesar la fachada de la casa.
La NTSB no detalló el alcance de su investigación y se limitó a indicar que colaborará con la oficina del sheriff del condado de Harris. Desde 2016, la NHTSA ha abierto cerca de 50 investigaciones especiales sobre accidentes de Tesla relacionados con sistemas avanzados de asistencia, con alrededor de dos docenas de fallecidos. En marzo, la agencia elevó su pesquisa sobre 3,2 millones de Tesla equipados con «full self-driving» ante la posible falta de detección de condiciones de baja visibilidad. Tesla y Musk no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
