Ed Zitron advierte que Apple "dejará todo arder" si estalla la burbuja de la IA

Fuentes: Ed Zitron: Apple Will 'Watch Everything Burn' When the AI Bubble Bursts, asymco.com

El periodista y analista Ed Zitron, considerado por Politico como el crítico más ácido del boom de la inteligencia artificial, ha lanzado una advertencia demoledora sobre el futuro de Apple si, como él sostiene desde hace años, estalla la burbuja de la IA. En una entrevista concedida a MacRumors, Zitron aseguró que la compañía de Cupertino "dejará todo arder" antes que comprometer su posición financiera, en un escenario donde las subidas de precio del hardware ya están siendo inevitables.

El corazón del argumento de Zitron es que la economía de los modelos de lenguaje grandes (LLM) está fundamentalmente rota. A diferencia del software tradicional, los LLM operan con un modelo de consumo medido por tokens: cada consulta, tenga éxito o fracase, genera un coste. Si un agente de programación entra en un bucle infinito, el usuario paga igualmente. Según datos de SemiAnalysis, es posible quemar cientos de dólares en una suscripción de 20 dólares al mes, y miles en una de 200 dólares. Las propias OpenAI y Anthropic trasladaron a sus clientes empresariales a facturación por tokens en marzo, y poco después Uber admitió haber agotado su presupuesto anual en un solo trimestre, según declaró su director de operaciones Andrew Macdonald a Business Insider. Sam Altman calificó el problema como "enorme", pero declinó ofrecer soluciones.

Los números de OpenAI resultan elocuentes: la compañía perdió 20.900 millones de dólares en 2025 frente a unos ingresos de 13.070 millones, según la investigación financiera exclusiva publicada por el propio Zitron en su newsletter Where's Your Ed At. Mientras tanto, Anthropic y OpenAI concentran el 89% de los ingresos del sector, según The Information, y la mayoría de las startups de IA apenas rozan los 100 millones de dólares anualizados.

En cuanto a los centros de datos, Zitron los describe como inversiones de entre 18 y 36 meses con costes de miles de millones de dólares, financiados mediante deuda y sin clientes reales más allá de las propias OpenAI y Anthropic, ambas profundamente deficitarias. "Ningún centro de datos de IA va a ser rentable", afirma tajante. Los fondos de crédito privado que los financian, alimentados a su vez por fondos de pensiones como el de los profesores de San Francisco o CalPERS, podrían ser los grandes damnificados, generando un riesgo de contagio sistémico. Zitron descarta un rescate público porque, a diferencia de los bancos en 2008, los vehículos de propósito especial que respaldan estos proyectos no son fácilmente rescatables sin un coste político inasumible.

Oracle aparece en su punto de mira como la víctima más probable entre las grandes tecnológicas: sus ingresos llevan dos décadas estancadas y su apuesta de 340.000 millones de dólares en centros de datos para IA exige que OpenAI se convierta en la mayor empresa del mundo antes de 2030, algo que considera virtualmente imposible.

Para Apple, las consecuencias ya son tangibles. Los hiperescalares han gastado más de un billón de dólares en capex desde 2022 y han absorbido tal cantidad de memoria DRAM que los precios se han duplicado en el último año. Tim Cook calificó las recientes subidas de precio de Mac y iPad como "inevitables", y se espera que los iPhone sigan el mismo camino. La tesis de Zitron es que los consumidores están pagando hardware más caro para subsidiar infraestructura que podría no generar jamás beneficios, y que Apple, atrapada entre la presión de márgenes y la necesidad de mantener su imagen premium, carecerá de incentivos para proteger al usuario cuando la burbuja reviente.

El analista concluye que el contagio será global: la bolsa taiwanesa depende de fabricantes como Quanta y Foxconn, la surcoreana KOSPI está expuesta a los fabricantes de chips, y los inversores estadounidenses en hiperescalares y semiconductores sufrirán caídas severas. En este contexto, la apuesta de Apple por presentar la IA como valor diferencial de sus dispositivos podría volverse tóxica si el coste de sostenerla supera con creces los ingresos que genera.