Dyson ha retirado de la venta su brocha de dientes eléctrica CameraJet, un dispositivo de 499 dólares que incorpora una cámara macro para dirigir el fluido de enjuague, debido a fallos graves de fabricación. Tras su lanzamiento en septiembre, los usuarios reportaron fugas de agua en el compartimento de la batería y fallos eléctricos en menos de 24 horas. La empresa, que ha invertido seis años y 38 patentes en el desarrollo, niega una retirada formal y atribuye el problema a un "componente único" afectando a lotes iniciales, aunque no ha especificado qué pieza es ni cuántas unidades están involucradas. Expertos en ingeniería y reparación, como Kyle Wiens de iFixit y Adam Toner de Ripcord Designs, sugieren que el fallo radica en la falta de estanqueidad del producto, posiblemente por defectos en el curado de adhesivos o juntas que permiten la entrada de agua durante el transporte. Esta situación ha generado críticas por la complejidad innecesaria del diseño y la falta de transparencia de la compañía, que ha evitado responder a preguntas sobre la disponibilidad del producto en el mercado global.
