Dyson ha presentado el CameraJet, su primer cepillo de dientes eléctrico, un dispositivo dos en uno que combina cepillado e irrigación bucal y que incorpora una cámara macro de 100.000 píxeles con algoritmos de inteligencia artificial. El producto, resultado de seis años de desarrollo, está disponible desde el 1 de septiembre a un precio de 479 euros en dos acabados: Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink.
La cámara, ubicada justo bajo las cerdas y protegida por una capuchón, analiza los espacios interdentales en tiempo real y activa el irrigador únicamente donde detecta placa. Su depósito antigravedad de 12,5 mililitros dispensa chorros de 0,1 mililitros mediante una bomba de diafragma que mantiene la presión sea cual sea la inclinación del mango.
El cepillo incluye conectividad Wi-Fi y Bluetooth y se acompaña de una aplicación móvil que ofrece visualización en directo del cepillado, guías, mapas de cobertura y recomendaciones personalizadas. Según Rich Bacon, responsable de nuevos productos en Dyson, ni el dispositivo ni el teléfono ni la nube almacenan imágenes: la cámara solo se activa durante el uso y un LED blanco lo indica.
La compañía recomienda un uso individual del cabezal por motivos higiénicos, ya que el conducto de agua puede provocar contaminación cruzada. El kit se comercializa con la base de carga, la pasta y el enjuague bucal propios de Dyson, formulados para no generar espuma que interfiera con la cámara.
