Dos startups completan una compleja misión orbital para la Fuerza Espacial de EE. UU.

Fuentes: Private space pilots are flying orbital missions for the US Space Force

Las startups aeroespaciales True Anomaly y Rocket Lab llevaron a cabo el pasado junio la misión Victus Haze para la Fuerza Espacial de Estados Unidos, un ejercicio de aproximación orbital considerado por la compañía como el más complejo de la historia reciente entre dos naves no tripuladas. Los dos satélites rivales se encontraron en órbita y uno de ellos capturó imágenes del otro, una capacidad clave ante el despliegue de nuevas armas espaciales por parte de China y Rusia.

En la operación, Rocket Lab lanzó su nave Puma apenas 16 horas y 42 minutos después de recibir la orden, una rapidez inusual frente a los lanzamientos programados con meses de antelación. Por su parte, la nave Jackal, construida por True Anomaly, esperaba en órbita sin conocer la posición exacta de Puma y la localizó con sus sensores a unos 2.000 kilómetros de distancia, para luego acercarse y fotografiarla.

El consejero delegado de True Anomaly, Even Rogers, exmilitar especializado en espacio, aseguró que existen lagunas en la capacidad de reconocimiento estadounidense. Las dos empresas prevén realizar en las próximas semanas ejercicios aún más difíciles, incluida una posible evasión del satélite de Rocket Lab. Fundada en 2022, True Anomaly ha captado más de 1.000 millones de dólares en financiación, incluidos 650 millones en una ronda cerrada en marzo, y aspira a competir en contratos del programa Andromeda de la Fuerza Espacial, dotado con 6.200 millones de dólares.