El Departamento de Justicia de Estados Unidos imputó a dos ingenieros de Volkswagen, Michael Stamp y Marcus Plank, por un presunto fraude de valores vinculado a la alianza entre el fabricante alemán y el fabricante de vehículos eléctricos Rivian. Según la acusación, desvelada el viernes por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, ambos habrían obtenido más de 300.000 dólares de beneficios al comprar acciones y opciones de Rivian tras conocer de primera mano los planes de la 'joint venture' —denominada internamente 'Project Climb'— antes de su anuncio público.
Volkswagen y Rivian revelaron la sociedad el 25 de junio de 2024 para desarrollar arquitectura eléctrica y software, con un compromiso inicial de 5.000 millones de dólares que posteriormente se amplió a 5.800 millones, convirtiendo al grupo alemán en el mayor accionista de la compañía estadounidense. Tras el anuncio, las acciones de Rivian subieron un 23%. Los acusados habrían vendido sus posiciones poco después: Stamp obtuvo unos 250.000 dólares de beneficio, Plank cerca de 50.000 dólares y un familiar directo de Plank, unos 12.000 dólares.
La acusación sostiene que ambos eran conscientes de la ilicitud de sus actos: ocho días antes del anuncio, Stamp buscó en internet "statute of limitations insider trading" y el familiar de Plank consultó, en alemán, "cómo se procesa el uso de información privilegiada". Detenidos el viernes en San José (California), comparecerán ante el Distrito Norte de California. En caso de condena por fraude de valores federal, podrían enfrentarse a hasta 25 años de prisión.
