Virgin Galactic lanzará en 2027 la misión suborbital Operation Period-01, el primer estudio diseñado para analizar cómo afecta la microgravedad a la menstruación. La iniciativa, impulsada por el laboratorio Redshift y la organización Operation Period, está dirigida por las ingenieras y astronautas en formación Manju Bangalore y Priya Abiram. Si se cumple el calendario previsto, ambas se convertirán también en dos de las mujeres del sur asiático más jóvenes en viajar al espacio.
En más de seis décadas de actividad espacial tripulada, alrededor de 100 mujeres han viajado al espacio y se han investigado los efectos de la microgravedad sobre la densidad ósea, la musculatura, el sueño, el sistema cardiovascular o la salud mental, pero nunca se había diseñado un experimento específico sobre la menstruación. Lo único que se sabe procede de registros anecdóticos: las mujeres que han menstruado en órbita no han relatado dificultades clínicas, aunque la gestión de la sangre menstrual añade filtros extra en los sistemas de reciclaje de orina y muchas astronautas optan por suprimir el ciclo con anticonceptivos hormonales.
Bangalore y Abiram recuerdan que en los años 70 algunos médicos temían que los restos endometriales migraran al abdomen, hipótesis nunca confirmada y nunca investigada formalmente. Además del caso del vuelo, en 1983 Sally Ride recibió 100 tampones para una misión de una semana, un episodio que ilustra el desconocimiento histórico sobre las necesidades fisiológicas femeninas en el espacio. Las investigadoras creen que los datos de la misión, además de informar a tripulaciones futuras, servirán para avanzar en medicina reproductiva y en enfermedades infradiagnosticadas como la endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico.
