DOGE infló sus ahorros según el organismo de control del Congreso de EE. UU.

Fuentes: DOGE overstated savings, government watchdog says, arstechnica.com

Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (GAO, por sus siglas en inglés) concluye que el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la agencia ejecutiva impulsada por Elon Musk durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, infló de manera significativa los ahorros que reclamó haber generado para el erario federal. El reporte, publicado el jueves y solicitado en junio de 2025 por los senadores demócratas Gary Peters y Richard Blumenthal, cuestiona la metodología opaca utilizada por DOGE y la imposibilidad de corroborar la mayoría de las cifras presentadas en su llamado "Muro de Recibos".

Según el informe de la GAO, DOGE reclamó haber eliminado 15.887 subvenciones con un ahorro asociado de aproximadamente 49.000 millones de dólares. Sin embargo, en 13.553 de esos casos, que representan alrededor del 96 por ciento del ahorro total por subvenciones, el organismo no pudo verificar ni el método de cálculo ni en qué consistieron los ahorros. En cuanto a los contratos cancelados, la GAO determinó que DOGE "no utilizó su metodología declarada para calcular" la mayor parte de los ahorros reportados, y que además exageró las cifras correspondientes a arrendamientos rescindidos.

El reporte destaca un caso particularmente elocuente: DOGE reportó más de 1.700 millones de dólares en ahorros por un único contrato de soporte informático en más de 700 instalaciones militares de tratamiento médico. Aunque la agencia identificó inicialmente ese contrato para su terminación y se reunió con el Departamento de Defensa, finalmente decidió no cancelarlo. No obstante, el Muro de Recibos continuó mostrando los supuestos ahorros. Otro punto crítico es que DOGE se atribuyó la eliminación de alrededor de 15 millones de dólares en contratos de arrendamiento de propiedades que ya estaban programados para su cancelación antes de que la agencia fuera creada, e infló sus ahorros totales en arrendamientos en 59,5 millones de dólares.

DOGE no respondió a las solicitudes de entrevista ni de aclaración formuladas por la GAO, según consta en el informe. Esta falta de transparencia fue subrayada por el senador Peters, quien afirmó que "Elon Musk y la administración Trump reclamaron miles de millones de dólares en ahorros que no pudieron sustentar, se atribuyeron trabajos ya en marcha y se negaron a mostrar sus cálculos, todo mientras ponían en riesgo datos sensibles de los estadounidenses y debilitaban agencias cruciales".

En total, DOGE aseguró haber ahorrado a los contribuyentes 215.000 millones de dólares mediante ventas de activos, cancelaciones y renegociaciones de contratos y arrendamientos, eliminación de fraude y pagos indebidos, cancelaciones de subvenciones, ahorros por intereses, cambios programáticos, ahorros regulatorios y reducciones de plantilla. No obstante, esa cifra quedó muy por debajo del objetivo inicial de Musk de alcanzar un billón de dólares en ahorros. En perspectiva, los 215.000 millones reclamados representan apenas una gota en un presupuesto federal que ronda los 7 billones de dólares anuales.

Las conclusiones de la GAO no son las primeras en cuestionar las cifras de DOGE. Un análisis de Politico de agosto de 2025 sobre los recibos de la agencia encontró que solo 1.400 millones de dólares de los 32.700 millones reclamados en ahorros por contratos eran legítimos. Musk abandonó DOGE tras una breve etapa en el funcionariado federal para regresar a sus negocios privados, y otros integrantes del esfuerzo fueron distribuidos por distintas dependencias del gobierno.

El informe de la GAO señala que los problemas de calidad y transparencia en los métodos de DOGE podrían limitar sus aplicaciones futuras. "Los problemas de calidad de datos identificados en este informe limitan el valor del Muro de Recibos para los responsables políticos", concluye el documento. "Además, cuando los datos del gobierno no son confiables, puede obstaculizarse la confianza del público en las instituciones". La Casa Blanca no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios, y el sitio web doge.gov/savings no se ha actualizado desde el 1 de enero.

El legado de DOGE, según estas conclusiones, parece estar más ligado a las polémicas de alto perfil que generó —el cierre de USAID, los despidos masivos de funcionarios y el tono disruptivo del segundo mandato de Trump— que a un recorte efectivo del gasto federal. La GAO advierte que la falta de fiabilidad de los datos compromete la confianza ciudadana en el gobierno y dificulta la toma de decisiones informadas por parte de los legisladores.