Destro, una startup de robótica que salió de la fase de sigilo el martes, ha cerrado una ronda de financiación semilla de 8 millones de dólares. A diferencia de otras empresas del sector que se centran en el diseño de hardware o modelos de IA para manipulación, Destro se especializa en una capa de inteligencia artificial que optimiza la colaboración entre robots y trabajadores humanos en entornos logísticos. Su enfoque permite a los robots gestionar la carga y descarga de mercancías de forma autónoma, reduciendo la intervención manual y la documentación en papel.
El sistema, basado en modelos de visión-idioma-acción de código abierto, opera robots de Miva Robotics en instalaciones de Yusen Logistics, un gigante del transporte marítimo surcoreano. Richard Brunelle, director de automatización en Yusen, destaca que Destro resuelve un problema específico de cruce de carga (cross-docking) que otras startups no abordan. La empresa ha expandido su programa piloto de tres robots a una implementación completa de 26 unidades y lanzará otro piloto con 17 robots en California. Esta estrategia ha atraído la inversión de Base10 Partners y Bonfire Ventures, con participación adicional de CoFound Partners. Destro planea escalar esta solución a miles de almacenes, argumentando que su 'arnés' de software es más valioso que el hardware en sí, ofreciendo una alternativa eficiente a la automatización tradicional.
