Ghariba, una madre soltera de 9 años, ha sido desahuciada de su piso en el barrio del Clot de Barcelona a pesar de cumplir con su renta y de la protección legal del decreto de vivienda. La expulsión se ejecutó este martes, tras tres intentos previos fallidos, debido a que el contrato de arrendamiento no estaba a su nombre, sino que pagaba a un intermediario que no transfería los fondos a la propiedad Rambert 2001 SL. La letrada de la Sección Civil 31 de Barcelona argumentó que Ghariba carecía de legitimación para suspender el desahucio, citando un vacío legal en la ley que no especifica a 'terceras partes' como inquilinos. Esta decisión ha sido criticada por el Sindicat d’Habitatge del Clot, quien señala que la ley 24/2015 exige ofrecer alquiler social a inquilinos vulnerables en grandes tenedores, una condición que no se ha cumplido. Ghariba, víctima de una estafa, carece de alternativas habitacionales y lleva más de tres años en la Mesa de Emergencia del barrio, que está colapsada. La intervención policial, con seis furgonas de los Mossos, no pudo ser impedida por decenas de vecinos, quienes fueron desalojados uno a uno.
