Un dispositivo de los Mossos d’Esquadra desalojó a una familia en Mataró, Barcelona, a primera hora del martes, a pesar de las protestas vecinales. La familia, que residía en alquiler en el barrio de Cerdanyola de Mataró desde hace 11 años, incluye a un hombre con discapacidad del 87% y su hermana, madre de tres hijos. El desalojo se produjo mientras se esperaba la aprobación de un decreto del Gobierno español destinado a regular el desahucio de familias vulnerables y grandes propietarios, conocido como la ley de vivienda.
Pilar Sánchez, del Sindicato de Vivienda de Mataró, denunció que el decreto, aunque sea "ridículo", habría detenido el desalojo si se hubiera aprobado a tiempo, dado que se trata de una familia arrendataria vulnerable y de un casero gran tenedor. Sánchez calificó la situación de "gravísima" y señaló que la familia no tiene alternativa habitacional. La organización ha instado a ejercer presión hasta el último momento para evitar que se materialice el desalojo, destacando la vulnerabilidad de los residentes y la falta de soluciones de vivienda alternativas en el área.
