Demócratas ganan casi todas las elecciones estatales clave en EE. UU.

Fuentes: Democrats Sweep Republicans in Nearly Every Race That Matters, eldiario.esT2

La noche de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos ha marcado un punto de inflexión histórico para la política estadounidense, caracterizado por una victoria demócrata masiva que ha revertido la tendencia republicana en estados clave. Según reportes de Wired y El Diario, los demócratas han logrado lo que se denomina un "bluenami" o tsunami político, superando las expectativas más optimistas del partido y rompiendo la hegemonía republicana que se había consolidado en la última década. La magnitud de la derrota republicana fue tan significativa que en algunas carreras, los demócratas invirtieron asientos que Trump había ganado por márgenes de dos dígitos apenas dos años antes, un fenómeno que no se había registrado desde 1994 en elecciones estatales.

El contexto de esta elección se ha centrado en la gestión de Donald Trump y sus políticas internas. Fuentes de la Casa Blanca atribuyen las pérdidas a los altos precios de la gasolina y el aumento del coste de vida provocados por la guerra en Irán, específicamente por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Un funcionario de la administración señaló que esta situación ha afectado directamente a votantes en estados como Texas, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Kansas, donde los demócratas han ganado escaños cruciales. Además, el análisis de El Diario destaca el impacto de las políticas migratorias y las guerras comerciales, argumentando que los votantes han respondido a la promesa incumplida de Trump de mejorar la vida de los estadounidenses.

En el terreno estatal, los demócratas han logrado victorias históricas. En Texas, James Talarico derrotó al fiscal general republicano Ken Paxton, y Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott, a pesar de la inversión millonaria de Elon Musk en campañas republicanas. En el Senado, los demócratas han recuperado el control en estados como Kansas, Carolina del Sur, Iowa y Carolina del Norte, mientras que han mantenido su mayoría en Georgia y Nuevo Hampshire. En la Cámara de Representantes, la proyección inicial de NBC sugirió que los demócratas podrían alcanzar los 255 escaños de los 435, una victoria que ha llevado a los demócratas a preparar una campaña de supervisión agresiva contra la administración Trump. Robert Garcia, el próximo presidente de la comisión de supervisión, emitió un mensaje breve: "Levántense y se preparen".

La estrategia republicana, centrada en el redibujamiento de distritos para ganar escaños, ha fracasado. Los científicos políticos advirtieron que esta táctica, pensada para obtener entre 10 y 15 escaños adicionales, hizo que los distritos republicanos fueran más difíciles de defender. En Florida, los demócratas ganaron al menos tres escaños en distritos redibujados por los republicanos. En el Senado, la competencia fue más apretada, pero los demócratas lograron recuperar cuatro escaños de los 35 en disputa, con Ashley Moody defendiendo su candidatura contra la progresista Angie Nixon en Florida.

Trump ha intentado eludir la responsabilidad de los resultados. En su cuenta Truth Social, el presidente afirmó que no figuraba en las papeletas y que, si lo hubiera hecho, habría ganado por aplastante mayoría. Sin embargo, fuentes de la Casa Blanca han desmentido parcialmente esta narrativa, señalando que los votantes de Trump acuden a las urnas cuando él es candidato y que la calidad de los candidatos republicanos fue deficiente. Además, se ha criticado la elección de candidatos como Darline Graham, hermana de Lindsey Graham, quien condujo una campaña desastrosa en Carolina del Sur, y la salida de senadores como John Cornyn.

Las implicaciones políticas a largo plazo son profundas. La pérdida del control legislativo significa que los demócratas podrán frenar la agenda ultra de la Casa Blanca, ejercer su poder sobre las comisiones presupuestarias y cortar el financiamiento de políticas como la represión migratoria y las guerras unilaterales. La derrota de Trump ha sido tan grande que ha llevado a algunos a cuestionar su legado, que está siendo "enterrado voto tras voto". A medida que los demócratas consolidan su mayoría, se espera una intensificación de la supervisión y la regulación de las políticas de la administración actual, marcando un cambio estructural en el equilibrio de poder en Washington D.C.