DeepSeek, la startup china de inteligencia artificial fundada por Liang Wenfeng, ha cerrado una ronda de financiación de aproximadamente 7.000 millones de dólares con una valoración de 52.000 millones, y ya negocia una segunda ronda que, según SCMP, podría elevar esa cifra hasta los 71.000 millones en cuestión de semanas. La compañía, que durante más de un año evitó capital externo, se prepara además para una salida a bolsa este mismo año, siguiendo los pasos de otras firmas chinas de bajo coste como Zhipu AI y MiniMax. Una OPV exitosa le proporcionaría el capital institucional necesario para escalar su infraestructura de cómputo y sostener su política de precios frente a OpenAI, Anthropic y Google.
En paralelo, Reuters confirma que DeepSeek desarrolla su propio chip ASIC de inferencia para reducir la dependencia de Nvidia y Huawei, lo que añade presión a este último dentro de China. Los modelos chinos de código abierto (Qwen, DeepSeek y MiniMax) representan ya un tercio del uso global de grandes modelos de lenguaje, frente a una presencia casi testimonial a finales de 2024. Empresas emergentes de Silicon Valley y del sudeste asiático los adoptan por su apertura, transparencia y coste operativo muy inferior al de las alternativas estadounidenses. Huawei, además, ya integra DeepSeek en sus servicios en la nube en el África subsahariana. La startup china ha pasado de provocar la mayor caída bursátil de Nvidia en un solo día a convertirse en la punta de lanza del plan de China para imponer un modelo de IA abierta y barata como estándar global.
