En el 25 aniversario del lanzamiento original de Halo: Combat Evolved, Microsoft presenta Halo: Campaign Evolved, un remake completo del shooter que en 2001 definió la identidad de la consola Xbox y transformó para siempre el género de los shooters en primera persona. El título, desarrollado por Halo Studios (antes 343 Industries) sobre Unreal Engine 5, llegará el 28 de julio a Xbox, PS5 y PC, con acceso anticipado desde el 23 de julio para quienes lo reserven. La crítica coincide en que el remake es técnicamente brillante: gráficos modernos, una jugabilidad más fluida gracias a la incorporación del botón de sprint, nuevas misiones, soporte para cooperativo de hasta cuatro jugadores y cinemáticas ampliadas que dotan de mayor profundidad narrativa a la historia del supersoldier Master Chief frente a la alianza alienígena del Covenant y los terroríficos Flood. Según The Verge, el juego recrea la experiencia de jugarlo por primera vez con una eficacia notable, aunque pierde parte de la estética brutalista y distintiva del original.
Sin embargo, el lanzamiento llega en el peor momento posible para Xbox. Microsoft atraviesa una crisis profunda en su división de videojuegos: tras la llegada de la nueva CEO Asha Sharma, se ha puesto en marcha un plan de reestructuración que contempla más de 3.000 despidos en el próximo año y recortes severos en estudios históricos como id Software, desarrollador de Doom. The Guardian describe la situación como una auténtica tormenta para toda la industria del videojuego, no solo para Xbox.
La franquicia Halo es un símbolo elocuente de esa caída. Bungie, el estudio original que dio vida al juego en 2001 y creó una razón de peso para comprar una Xbox, es ahora propiedad de Sony, rival histórico de Microsoft. Desde que la compañía asumió internamente el control de la saga, los lanzamientos se han espaciado cada vez más y experimentos como la serie de televisión en streaming cancelada por Paramount o el intento de modelo live-service con Halo Infinite no dieron los frutos esperados. Campaign Evolved es el primer juego nuevo de Halo desde 2021, y en lugar de representar una evolución de la franquicia, apuesta por el camino seguro: volver al principio.
Otro síntoma de la pérdida de rumbo estratégica es que el remake se publicará también en PS5, rompiendo la tradición de exclusividad que en su día convirtió a Halo en el estandarte de Xbox. Para The Verge, esta decisión forma parte de una política de exclusividad cada vez más confusa por parte de Microsoft.
El contraste es amargo: el Halo original era audaz, ambicioso y demostró que acción y narrativa podían convivir en un mismo título, influyendo en toda una generación de shooters. El remake demuestra que el diseño original sigue siendo extraordinario más de dos décadas después, pero también evidencia que Xbox ha olvidado la fórmula que lo hizo grande. Como señala The Guardian, quizá las cosas realmente fueran mejores antes.
En definitiva, Halo: Campaign Evolved es un juego excelente que sirve a la vez como celebración nostálgica y como recordatorio incómodo de lo que Xbox fue y de lo que ya no es. La pregunta ahora es si Microsoft será capaz de reinventarse como supo hacer hace 25 años, o si este remake marca el epitafio creativo de una era dorada que nunca volverá.
