Anthropic ha detallado el mecanismo con el que sus futuros modelos Claude incorporarán una marca de agua estadística en los textos generados, una medida que la empresa aplica para cumplir con el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, en vigor desde el 2 de agosto, y a la que también se han adherido otros grandes desarrolladores de IA.
La técnica se basa en alterar únicamente la fuente de aleatoriedad que el modelo utiliza para elegir entre palabras igualmente válidas dentro de una frase. En lugar de recurrir a un generador de números aleatorios arbitrario, el sistema emplea una clave criptográfica y unas pocas palabras previas del contexto para decidir qué término seleccionar. El resultado es, palabra por palabra, indistinguible de una respuesta no marcada: no se añaden caracteres ocultos ni se introducen tokens extra, y la marca no contiene datos identificativos del usuario, la organización ni la conversación.
La implementación es una variante del método SynthID-Text publicado por Google DeepMind en Nature en 2024, basado a su vez en una propuesta de Scott Aaronson de 2022. Anthropic asegura que las pruebas internas no han mostrado diferencias en calidad, creatividad ni legibilidad, y cita estudios de DeepMind con Gemini y evaluaciones humanas pareadas que confirman la ausencia de impacto perceptible.
El método presenta límites: solo permite estimar la probabilidad de que un texto haya sido escrito en parte por Claude, no descarta la intervención humana ni de otros modelos, y resulta menos eficaz en fragmentos cortos, en pasajes muy factuales con pocas alternativas válidas y en tareas de corrección ortográfica o edición ligera. Tampoco opera en código, donde la elección léxica es mucho más restringida.
