Las listas de vocabulario básico para estudiantes de inglés reflejan, además de una herramienta didáctica, una fotografía indirecta de la vida cotidiana. La lista original, publicada en 1953 bajo el nombre General Service List, reunía unas 2.300 palabras y cubría alrededor del 84% del inglés general. Su sucesora, la New General Service List, revisada en 2023, amplía el repertorio a cerca de 2.800 palabras y supera el 90% de cobertura. Entre ambas, separadas por siete décadas, desaparecieron unas 600 voces y se incorporaron más de 1.100; el resto se mantuvo sin cambios. Entradas como computer, website o blog reemplazaron a telegraph; cigarette sustituyó a tobacco; mom se sumó junto a dad, aunque fatherhood nunca figuró. Pero los cambios más reveladores van más allá de la tecnología: apple, fork, soap, umbrella o leaf quedaron fuera, y con ellas ingredientes de panificación como flour y wheat. En paralelo, entraron mortgage, corporation, appropriate, analysis, fairly o despite, términos abstractos que difícilmente se pueden tocar o señalar. Cuando los vocablos se agrupan en 21 categorías semánticas y se ordenan por su ámbito físico, el desplazamiento resulta claro. Las áreas vinculadas al mundo material inmediato (alimentos, objetos, naturaleza, cuerpo) perdieron peso, mientras que las categorías institucionales (gobierno, educación, ciencia, dinero) y, sobre todo, las universales y abstractas (términos generales, razonamiento, tiempo) crecieron. El cambio coincide con la transformación del trabajo: a partir de 1957 los empleados de cuello blanco superaron en número a los manuales en Estados Unidos, y hacia 2000 menos del 25% de la población activa realizaba labor física. Para medir la tangibilidad de las palabras, se recurrió a la base Brysbaert, que puntúa cada término de 1 (abstracto) a 5 (concreto). El resultado muestra un vaciamiento del extremo más concreto de la escala, ocupado por voces cada vez más etéreas. La psicología explica el fenómeno: las palabras concretas se procesan mediante codificación dual, verbal y sensorial, y resultan más fáciles de evocar; las abstractas dependen solo del lenguaje. La evolución del léxico esencial del inglés dibuja así un mundo que se aleja de lo manual y tangible y se interna en instituciones, sistemas e ideas.
