El ingeniero industrial César Franco, director del Máster en Ingeniería Industrial de la Universidad Alfonso X el Sabio, considera que España cayó de una etapa de sobredimensionamiento inversor a una parálisis inversora que ha dejado pequeñas las grandes áreas metropolitanas del país. En una entrevista concedida a Xataka, Franco sostiene que el gran error estratégico del ferrocarril español fue optar por el "todo o nada" de la alta velocidad superior a 300 km/h, cuando en muchos corredores habría sido más eficiente y económico una red de velocidad alta, de 200 km/h, capaz de integrar tráfico mixto de mercancías y más flexible con el territorio.
Franco subraya que la AIReF cifró en 55.888 millones de euros la inversión en alta velocidad entre 1990 y 2018, frente a unos 3.600 millones en Cercanías, la red que mueve a la mayoría de usuarios diarios. Además, recuerda la fragmentación por los anchos de vía ibérico, estándar europeo y métrico como un hándicap técnico que resta flexibilidad operativa. Con España como líder europeo en alta velocidad, con 3.973,7 kilómetros en servicio según Adif, el ingeniero aboga por exigir a cada nuevo tramo un examen de viabilidad técnica riguroso basado en demanda real, masa crítica de pasajeros y coste de mantenimiento.
Sobre los retos actuales, Franco apunta a una doble presión: el uso intensivo derivado de la liberalización ferroviaria —que llevó la alta velocidad a 40 millones de pasajeros en 2024, un 22% más interanual— y los efectos del cambio climático, con fenómenos meteorológicos extremos que deterioran las vías. Advierte además de que el tráfico pesado por carretera creció un 2,94% en 2024 y de que las ventanas de mantenimiento nocturno se han reducido por la mayor saturación de la red.
