La Policía Local de Cádiz ha endurecido la vigilancia de la ordenanza municipal de playas y, en apenas 48 horas, requisó 18 balones a personas que jugaban en los arenales. Quienes molesten a otros bañistas con juegos de pelota pueden enfrentarse a multas de hasta 750 euros por falta leve, y los reincidentes, a sanciones de 1.500 euros. La norma, publicada en el Boletín Provincial en agosto de 2023, establece en su artículo 29 que los deportes de pelota solo pueden practicarse en las zonas habilitadas durante la temporada de baño, para evitar molestias al resto de usuarios.
La campaña, recogida por Canal Sur, ha reavivado el debate anual sobre la convivencia en la playa. Mientras algunos bañistas califican de "barbaridad" o "exageración" sancionar a quien lanza un balón, otros se quejan de los pelotazos y de la falta de control. Cádiz no es la única ciudad con esta regulación: Vigo, A Coruña, Alicante y Málaga contemplan restricciones similares en sus ordenanzas de playas.
El reportaje apunta además a una tendencia más amplia: la progresiva reducción de espacios urbanos para el juego libre con balones, una cuestión que preocupa a quienes asocian esa limitación con el aumento del tiempo de ocio infantil frente a pantallas.
