El fabricante chino de memorias CXMT salió esta semana a bolsa con una valoración de 485.000 millones de dólares, la mayor operación de este tipo en Asia en lo que va de año y la segunda más grande de la historia, lo que lo convirtió en la empresa cotizada más valiosa de China. La revalorización se explica por el llamado MEMOpocalipsis: una crisis global de precios en el segmento de memorias DDR5, que se han multiplicado por entre cuatro y cinco en apenas un año ante la priorización de los tres grandes fabricantes (Samsung, Micron y SK Hynix) hacia los chips para centros de datos de inteligencia artificial, desatendiendo al consumidor.
CXMT, con apenas diez años de antigüedad, se ha posicionado como el cuarto productor mundial de DRAM con una cuota del 7,6% en 2025, frente al 90% que controlan los tres gigantes. Los analistas prevén que su participación alcance el 18% a finales de 2028 gracias al aumento previsto de capacidad.
Fabricantes como Lenovo y Corsair ya integran módulos de CXMT y Dell, Acer, HP y Apple evalúan su uso, aunque la disponibilidad en el retail occidental sigue siendo escasa y la marca aún no accede a litografía ultravioleta extrema, lo que limita su rendimiento frente a las gamas altas.
