La mariposa high brown fritillary, una de las más escasas de Gran Bretaña con un declive del 62% desde 1970, sobrevive en el valle de Alun, en Old Castle Down (Glamorgan, Gales), gracias a la labor de un equipo de voluntarios encabezado por Paul Dunn y Richard Smith, que comenzó en 1993. La especie necesita una combinación precisa de helechos y violetas silvestres: un exceso de helecho elimina su planta nutricia y altera la temperatura del suelo que requieren las orugas. Tras 33 años de podamanual de setos, el grupo —que ha pasado de dos a más de 40 personas— logró que la especie remontara en la zona, donde se han registrado 37 especies de mariposas en la última década.
Desde hace tres años, los voluntarios han sumado una estrategia insólita: el pastoreo de vacas de la asociación local de comuneros en terrenos comunes sin cercados. El ganado pisotea el helecho sin eliminarlo y genera microhábitats con temperaturas más altas, beneficiosas para las orugas. Para evitar que los animales se dispersen, el proyecto instaló collares con paneles solares que delimitan un perímetro virtual de pastoreo, financiados con una ayuda del National Lottery. La medida se ha convertido también en un eje comunitario, con actividades sociales como un club de curry mensual entre los miembros del grupo.
