Corea del Sur registró en mayo 23.160 nacimientos, un 13,6% más que en el mismo mes de 2025, y acumula 23 meses consecutivos con la natalidad en positivo. Entre enero y mayo nacieron 122.694 bebés, un 15,2% más interanual y el mejor dato en siete años. Para encontrar un mayo mejor hay que retroceder a 2019, antes de la pandemia. El repunte es especialmente visible en Seúl, donde en mayo nacieron 4.227 niños, un 17,7% más que un año antes, y donde la natalidad acumula 26 meses seguidos de crecimiento interanual. En la capital el alza coincide con un boom de bodas: los enlaces celebrados entre enero y mayo crecieron un 11,1% respecto a 2025, frente a una caída nacional del 6,4% que la oficina de estadística atribuye, al menos en parte, a que mayo de 2026 tuvo dos días laborables menos. El vínculo entre matrimonios y natalidad resulta clave en Corea, donde solo el 2% de los bebés nacen fuera del matrimonio. Los datos llegan tras dos años consecutivos de subida de la tasa de fecundidad (2024 y 2025), impulsados por matrimonios pospandemia. Parte del repunte se explica por los llamados echo boomers, hijos del boom de nacimientos de 1991-1995, cuando nacieron unos 3,6 millones de niños tras un giro en las políticas de planificación familiar. Expertos debaten si los incrementos responden a programas gubernamentales de incentivos a la natalidad y al matrimonio, o si son un fenómeno coyuntural ligado a esa generación. Aunque los datos no sacarán al país de su crisis demográfica, invitan a un optimismo que hace años no se veía.
