Un mes después de iniciar su experimento de sustituir empleados por agentes de inteligencia artificial, un desarrollador identificado como [chad] ha publicado los detalles de su plantilla de seis agentes que ya operan como una "mini plantilla digital" para sus productos y una organización sin fines de lucro.
El objetivo, según explica en una entrada publicada el 11 de agosto de 2026, es "escalar múltiples productos y la organización sin fines de lucro con menos personal y voluntarios de los que normalmente se necesitarían". Reconoce que está en "los primeros días" y que líderes de opinión del sector hablan de "miles de agentes" y "bucles de auto-mejora", pero él prefiere empezar con una cifra modesta: seis.
Los seis perfiles que ha definido son: un ejecutivo administrativo (ea-agent) que gestiona calendario y tickets en Linear; un agente de operaciones (ops-agent) que monitoriza Sentry y el rendimiento del sitio; un desarrollador principal (dev-agent) con acceso a varios repositorios en GitHub; un responsable de marketing (gtm-agent) que analiza funnels, tráfico y redes sociales; un investigador (research-agent) encargado de búsquedas y reportes largos; y un gestor de infraestructura (vps-agent), con acceso root al servidor y la capacidad de crear nuevos agentes, añadir servidores MCP y mantener el sistema. Este último solo se comunica directamente con él.
Todos los agentes funcionan actualmente como Hermes agents definidos por archivos SOUL.md, AGENTS.md, skills, herramientas, servidores MCP, un banco de memoria Mnemosyne por perfil y un wiki compartido en Obsidian sincronizado con su equipo. Para los modelos, utiliza GPT-5.6 Sol de OpenAI, con capacidad de generar subagentes en GPT-5.6 Terra. Inicialmente usaba el modelo Fable de Anthropic, pero tras recibir una factura API decidió cambiarse, porque Anthropic no permite usar la suscripción de consumo para este tipo de montajes. El coste actual es de alrededor de 100 dólares mensuales con OpenAI, y asegura que subiría a 200 si fuera necesario. El hardware corre en un DigitalOcean Basic Droplet con 4 vCPUs, 8 GB de RAM y 160 GB de disco, al que tuvo que subir desde 4 GB por problemas de swapping.
Para la comunicación entre agentes y con él, emplea Buzz, la alternativa open-source a Slack desarrollada por Block, que actualmente va por la versión 0.5.9 y funciona sobre el protocolo Nostr. Los agentes responden a mensajes directos sin necesidad de ser invocados, pero en canales requieren una mención explícita (por ejemplo, @ea-agent), y pueden hablarse entre sí, salvo vps-agent, que está reservado exclusivamente a su creador. La combinación de Nostr y Buzz le parece especialmente interesante porque, en sus palabras, "los agentes son literalmente pares de claves criptográficas", y cualquier comunidad puede operar su propio relay.
En apenas un mes ya han surgido casos de uso funcionales. Cuando sus aplicaciones generan eventos en Sentry, un webhook envía el aviso a Buzz, que formatea el mensaje y etiqueta a ops-agent, quien analiza la causa raíz combinando datos de Sentry, Cloudflare y el código. Para tareas de programación, sigue usando Claude Code con Fable y Codex como respaldo en el 95% de los casos, porque prefiere ver los cambios en tiempo real desde su terminal local, aunque ya ha empezado a delegar pequeños trabajos en dev-agent. Por las mañanas, ea-agent revisa tickets de Linear, calendario y conversaciones del día anterior para proponerle un orden de trabajo. gtm-agent audita el calendario de contenidos y detecta huecos, aunque su autor se muestra cauto: "no soy de publicar por publicar, quiero compartir de forma auténtica lo que me parece útil". El más ambicioso de los flujos es el informe diario, donde vps-agent resume todo lo acontecido en Buzz, incluidos los mensajes privados, para que el usuario arranque el día con un parte de lo que avanzó, lo que sigue en curso y lo que requiere su atención.
Queda por ver si un sistema tan artesanal, montado sobre software en versiones preliminares y basado en buena medida en la suscripción personal de un único usuario, aguanta el ritmo cuando estos "agentes plantilla" pasen de seis a decenas o centenas, y hasta qué punto la promesa de escalar productos enteros con menos personal se cumple sin sacrificar el control humano que su propio autor reconoce mantener, por ahora, en cada paso.
