La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha inspeccionado la sede de una asociación de empresas dedicadas a la intermediación hipotecaria para determinar si sus miembros han acordado de forma colectiva no captar empleados entre sí, así como fijar precios o condiciones comerciales de los servicios que prestan. La actuación, calificada por el organismo como un paso preliminar, se dirige a esclarecer posibles prácticas contrarias a la Ley de Competencia, cuya sanción puede alcanzar el 10% del volumen de negocio de las empresas implicadas.
La investigación llega dos semanas después de que la CNMC abriera un expediente sancionador contra Bankinter, Banco Santander, BBVA, Unicaja, CaixaBank y Sabadell por una supuesta concertación en las políticas comerciales sobre hipotecas a tipo fijo, a raíz de declaraciones públicas de sus principales directivos. En este contexto, el expediente contra la gran banca del Ibex fue la última actuación impulsada por la presidenta en funciones Cani Fernández, a la espera de que el Congreso confirme al sucesor propuesto por el Gobierno, el catedrático Juan José Ganuza.
La banca ha rechazado las acusaciones. El presidente del BBVA, Carlos Torres, aseguró que la entidad ha actuado “correctamente” y que su política comercial no depende de comparecencias públicas, mientras que la presidenta de la patronal AEB, Alejandra Kindelán, defendió que el mercado hipotecario español “funciona adecuadamente”. En paralelo, el Banco de España, que dirige José Luis Escrivá, estudia restricciones al crédito inmobiliario tras las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, presidida por Christine Lagarde.
