La canícula, el periodo más cálido del año en España comprendido entre el 15 de julio y el 15 de agosto, arranca con el país bajo los efectos de una potente dorsal de aire africano que amenaza con disparar los termómetros. El meteorólogo José Miguel Viñas advierte de que "pintan bastos para las comunidades mediterráneas", donde los modelos apuntan a temperaturas cercanas a los récords absolutos, con hasta 45 grados sobre la mesa. El día de junio más caluroso jamás registrado en España no entra siquiera en el top 20 de los más cálidos de la historia, lo que ilustra la dureza concentrada de estas cuatro semanas.
AEMET documenta en su estudio 'Olas de calor en España desde 1975' que se han contabilizado 75 olas de calor en el último medio siglo. La ventana temporal no se ha ampliado de forma significativa —se ha adelantado ligeramente—, pero la intensidad sí: los días de ola de calor se han multiplicado por 2,3. La consecuencia operativa es que el calendario tradicional de alarmas y el calendario real de riesgo se han desacoplado: solo entre mayo y la primera semana de julio, el sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III atribuye al calor 1.776 fallecidos (123 en mayo, 1.031 en junio y 622 en la primera semana de julio, coincidente con la segunda ola de calor). El día previo a la entrada de la canícula, Lleida y Zaragoza superaron los 39 grados y Valencia se quedó cerca. Anteayer, AEMET activó el nivel rojo por calor extremo en Zaragoza y Valencia, con máximas previstas de 42 grados.
