La investigación sobre la gastronomía de la antigua Babilonia ha permitido reconstruir dos recetas históricas que acercan la cocina mesopotámica a las cocinas contemporáneas. Ambas están adaptadas para dos raciones completas o quince porciones pequeñas, y se presentan con instrucciones paso a paso que reproducen técnicas de más de tres mil años de antigüedad.
La primera receta es un estofado de cordero con remolacha, elaborado con pierna de cordero o carnero en dados, grasa de ovejo derretida, cerveza, agua, cebolla, rúcula, chalotas persas o cebolletas, cilantro fresco, comino, remolachas rojas, puerro y ajo. El proceso consiste en sellar la carne en la grasa caliente, incorporar las verduras y aromáticas hasta que reduzcan, añadir la cerveza y el agua, y dejar cocer a fuego lento durante una hora. El plato se termina con cilantro fresco, kurrat (un puerro silvestre) y semillas de coriandro, y se sirve acompañado de bulgur al vapor y pan naan.
La segunda, llamada "Unwinding", es una sopa de cebada con pan de cerveza fermentado (bappiru), una de las formas de pan más antiguas conocidas. Para elaborarla hay que remojar, tostar y moler la cebada hasta obtener harina, fermentarla durante unas doce horas en frío y hornear pequeños panes a 375 °F durante veinte minutos. Con esos panes triturados y un caldo aromático de ajo, puerro, kurrat, cilantro y aceite de sésamo sin tostar se monta el plato final. Las recetas han sido desarrolladas por el asiriólogo Gojko Barjamovic y la cocinera Nawal Nasrallah.
