Los editores británicos podrán excluirse del uso de su contenido en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial de Google y en los resúmenes generados por IA en las búsquedas, según las nuevas exigencias de conducta impuestas al gigante tecnológico por la Competition and Markets Authority (CMA) del Reino Unido. La medida, derivada de la designación de Google como operador con peso estratégico en el mercado de búsqueda general, afecta a medios de comunicación y otros creadores de contenido.
La CMA explicó que los editores dispondrán de "herramientas efectivas" para impedir que su material alimente funciones de IA en las búsquedas, como AI Overviews. "Esto sitúa a los editores, como las organizaciones de noticias, en una mejor posición para negociar acuerdos de contenido con Google", señaló el regulador. Google estará además obligada a garantizar que el contenido aparezca correctamente atribuido mediante enlaces claros en los resultados generados por IA.
La propuesta del derecho de exclusión se planteó por primera vez en enero. Google deberá también permitir a los editores negarse a que su contenido se utilice para el "ajuste fino" de modelos de IA, dándoles control sobre la totalidad de usos de su material. Sarah Cardell, directora ejecutiva de la CMA, afirmó que los nuevos requisitos buscan responder a los cambios actuales y futuros en el negocio de búsqueda de Google, cuyo cumplimiento será supervisado activamente y podría ir seguido de nuevas acciones regulatorias en las próximas semanas.
