Un ciudadano estadounidense fue multado con 500 dólares y desvinculado del programa Global Entry tras ser detectado con 8,4 kilos de embutido español y 400 gramos de salchicha de venado sin declarar al llegar al aeropuerto de Seattle. La infracción se debe a la normativa de bioseguridad de EE.UU., que restringe la importación de productos de cerdo debido a la peste porcina africana, un brote confirmado en jabalíes de Cerdanyola del Vallès en noviembre de 2025. Aunque Estados Unidos acepta la importación comercial de jamón y chorizo de España, el viajero no puede utilizar el certificado sanitario de exportación para uso personal, ya que la aduana exige documentación específica que el turista no posee. El Global Entry, que permite un control aduanero acelerado, no exime de declarar alimentos; de hecho, la reincidencia en la declaración de productos prohibidos resulta en la pérdida del carné. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) intercepta más de 4.000 artículos agrícolas prohibidos diariamente, aplicando multas que oscilan entre 300 y 1.000 dólares. Este caso se suma a una serie de incidentes recientes, como la incautación de 450 tamales de cerdo en Los Ángeles o la multa a un viajero en Florida por salchicha, evidenciando la estricta aplicación de las normas de cuarentena para prevenir la entrada de plagas y enfermedades animales.
