El equipo de seguridad de Chrome ha comenzado a probar una cadencia de publicación de parches dos veces por semana, una frecuencia inédita incluso para un navegador acostumbrado a actualizar su software cada pocas semanas. El cambio responde al aluvión de vulnerabilidades que las herramientas de inteligencia artificial están destapando en el código del navegador. Según un informe publicado por Google, las dos versiones mayores de Chrome lanzadas en junio incluyeron correcciones para 1.072 fallos de seguridad, más que los 23 lanzamientos grandes anteriores combinados. Parisa Tabriz, vicepresidenta y directora general de Chrome, define el momento como un "punto de inflexión" tanto para atacantes como para defensores. El director de ingeniería Doug Turner explica que el equipo entrena sus modelos con cada CVE conocido y con cada línea de código de la historia de Chromium, lo que permite a la IA localizar debilidades con una precisión desconocida hasta ahora. Además de la caza de vulnerabilidades, Chrome trabaja en cambios estructurales, como la migración de partes del código C++ a Rust, para eliminar categorías enteras de fallos. Tabriz confía en que la industria alcanzará un nuevo equilibrio tras el pico actual, pero advierte de que la mejora en seguridad no llegará de forma gratuita.
