Imágenes por satélite correspondientes a agosto de 2026 muestran que China ha transformado el arrecife Antelope, en el mar de China Meridional, en una isla artificial de unas 607 hectáreas —equivalentes a unos 850 campos de fútbol según medidas de la FIFA— tras apenas diez meses de dragado prácticamente ininterrumpido, durante los cuales se habrían desplazado más de un millón de toneladas de arena. La nueva masa de tierra, de unos seis kilómetros de longitud, dispone ya de un muelle de aproximadamente 680 metros dentro de la laguna, donde Reuters ha identificado una embarcación de la Guardia Costera china, además de helipuerto, zonas de alojamiento, áreas verdes y dos plantas de hormigón.
En el extremo noroeste se está nivelando el terreno para una pista de unos 3.000 metros de largo y 55 de ancho, similar a las construidas por China en Fiery Cross, Subi, Mischief y Woody Island, y se ha excavado el espacio para un hangar de 60 por 60 metros. Antelope forma parte de las islas Paracel, ocupadas por Pekín desde 1974 y reclamadas también por Vietnam y Taiwán, y se sitúa a unos 300 kilómetros al sur de Hainan, donde China concentra sus principales activos navales. Los medios estatales chinos presentan la instalación con fines civiles y comerciales, aunque analistas citados por TWZ y The Washington Post apuntan a que la infraestructura permitiría operar aviones militares, alojar sensores y ampliar el control sobre una de las rutas marítimas más disputadas del mundo.
