Chevron firma con Microsoft un acuerdo eléctrico de 20 años para un centro de datos en Texas Occidental

Fuentes: Chevron signs 20-year power agreement with Microsoft for West Texas data center, techcrunch.com

Chevron firmó un acuerdo de compra de energía a 20 años con Microsoft para suministrar electricidad a un centro de datos en el oeste de Texas, en una de las operaciones combinadas de generación eléctrica y procesamiento digital más grandes de Estados Unidos. El proyecto, bautizado como "Project Kilby" y desarrollado a través de Energy Forge One LLC, una subsidiaria de propiedad absoluta de Chevron, busca entregar aproximadamente 2,67 gigavatios de capacidad mediante un enfoque modular por fases que permitirá una expansión incremental con el tiempo.

La mayoría de la generación provendrá de grandes turbinas de GE Vernova e infraestructura eléctrica asociada, con capacidad adicional proporcionada por Solar Turbines, una subsidiaria de Caterpillar. Según Chevron, Kilby se posiciona como uno de los desarrollos de energía de gas natural y centro de datos co-localizados más grandes del país, diseñado para respaldar la próxima fase de crecimiento de la inteligencia artificial estadounidense aprovechando la ventaja del gas natural norteamericano.

Jeff Gustavson, presidente de New Energies de Chevron, señaló que "la IA está transformando la economía global y la energía abundante, asequible y confiable es esencial para impulsar esa transformación". Añadió que Chevron está "únicamente posicionada para entregar energía a clientes con certidumbre, velocidad y costo competitivo, aprovechando el gas natural del Pérmico". Por su parte, Noelle Walsh, presidenta de Cloud Operations + Innovation de Microsoft, destacó que "el rápido crecimiento que estamos experimentando en IA y la nube requiere infraestructura energética que pueda escalar de forma rápida y confiable", y celebró la oportunidad de integrarse más profundamente en la comunidad del oeste de Texas.

El proyecto representa un paso importante hacia la Decisión Final de Inversión de Chevron, prevista para finales de 2026. Chevron estima que Kilby generará retornos de aproximadamente un dígito medio-alto ("mid-teen returns") y flujos de caja diversificados independientes de los ciclos de precios del petróleo y el gas, lo que fortalecería la resiliencia de los retornos para los accionistas. La primera entrega de energía está anticipada para 2028.

Una pieza clave del acuerdo es la colaboración con Engine No. 1, firma de inversión reconocida por su activismo climático, que ha trabajado con Chevron en el desarrollo de Kilby desde sus fases iniciales.

En el plano económico regional, la compañía proyecta más de 10.000 millones de dólares en ingresos fiscales estatales y locales, el apoyo a casi 2.000 empleos y un crecimiento económico más amplio en la zona. En materia ambiental, Kilby planea utilizar fuentes de agua subterránea salobre no potable para las operaciones de la planta, en lugar de agua dulce, y Chevron trabaja en soluciones para reutilizar agua producida de operaciones petroleras. El diseño incorporará tecnologías avanzadas de control de emisiones atmosféricas, incluidos sistemas de Reducción Catalítica Selectiva para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, además de medidas para minimizar el impacto sonoro y lumínico en las comunidades circundantes.

El modelo de co-localización —generar electricidad a gran escala junto al centro de datos— busca entregar energía confiable y despachable directamente a Microsoft, aliviando al mismo tiempo la presión sobre la red regional que abastece a consumidores residenciales y comerciales. Este esquema se enmarca en una tendencia creciente de hyperscalers que buscan contratos de energía a largo plazo para garantizar capacidad firme ante el vertiginoso aumento de la demanda de cómputo asociada a la IA generativa.

De cara al futuro, todas las miradas estarán puestas en la Decisión Final de Inversión esperada antes de fin de año y en el calendario de entrega de los primeros megavatios en 2028, hitos que confirmarán si el modelo de integración entre un gigante energético tradicional y un hyperscaler tecnológico se concreta como una nueva frontera de negocio para la industria.