Canadienses que se quedan a combatir los incendios forestales por su cuenta

Fuentes: The Canadians taking fighting wildfires into their own hands

Ante la peor temporada de incendios de su historia reciente, con más de 750 fuegos activos en agosto y 2023 como el año más destructivo registrado, comunidades remotas y Primeras Naciones de Canadá están asumiendo por sí mismas la defensa frente al fuego, en un contexto donde los recursos oficiales no dan abasto. En Gull Bay First Nation, el consejero Hubert Wigwas decidió desobedecer la orden de evacuación y permaneció en su comunidad para proteger las casas de los ancianos, instalar aspersores en los tejados y mantener cuatro barcas listas en el lago. Enfrenta una multa de 800 dólares canadienses.

En paralelo, la investigadora Sonja Leverkus ha formado en los últimos tres años a más de 400 personas en Fort Nelson, en el noreste de Columbia Británica, a través del Northeast BC Rural Incident Management Team. Sus equipos, mayoritariamente indígenas, han realizado quemas prescritas, han trabajado con carros de extinción comprados mediante donaciones y, en el gran incendio de Fort Nelson de 2024, 40 de sus miembros fueron contratados por la provincia para colaborar en las labores de supresión.

Sin embargo, expertos canadienses como Paul Kovacs, de la Universidad de Western Ontario, rechazan la filosofía de «quedarse y defender» que se aplica en Australia y recuerdan que la preservación de la vida es la prioridad absoluta. El Ministerio de Bosques de Columbia Británica recordó que la plantilla de BC Wildfire ha crecido un 56% en los últimos años, aunque los grupos locales sólo pueden ser contratados cuando no quedan bomberos provinciales disponibles.