California avanza ley que obligará a editoriales de videojuegos a ofrecer reembolso si cierran sus servidores
California ha dado un giro significativo en la protección de los derechos de los consumidores en el sector de los videojuegos digitales. La Asamblea Legislativa del estado ha aprobado con éxito la "Protect Our Games Act" (Ley de Protección de Nuestros Videojuegos), un proyecto de ley que busca garantizar que los jugadores no pierdan el acceso a sus juegos digitales si los editores deciden cerrar los servidores. La iniciativa, impulsada por el movimiento cívico "Stop Killing Games", enfrenta una fuerte oposición de los lobbistas de la industria, pero ha logrado avanzar en su camino hacia la legislación estatal.
La aprobación, que se concretó con una votación de 43 a 16 en la Asamblea Estatal, marca un hito importante en la larga batalla por la preservación de videojuegos. El origen de esta legislación se remonta a la crisis provocada por el cierre de The Crew de Ubisoft en 2024, un título que, al suspender sus operaciones online, dejó a los jugadores sin poder acceder al juego, levantando la interrogante ética sobre si los consumidores compraron el producto o simplemente una licencia temporal. En respuesta, el movimiento "Stop Killing Games", liderado por el creador de contenido Ross Scott, ha exigido que, ante el cierre de servicios, los editores ofrezcan una versión mínimamente jugable o, en su defecto, un reembolso completo.
La nueva ley, conocida como AB 1921, establece que los editores de videojuegos digitales que decidan cortar el soporte de un juego deben notificar a los usuarios con al menos 60 días de antelación. Además, la legislación exige que los editores proporcionen una versión actualizada del juego que permita su uso independiente de los servidores operados por la empresa, o bien ofrecer un reembolso total a los compradores. La norma se aplicará a los juegos vendidos en California a partir del 1 de enero de 2027, excluyendo aquellos que sean gratuitos (free-to-play), los que se ofrecen exclusivamente mediante suscripción o los juegos que ya sean inherentemente jugables sin conexión a internet.
El avance de esta ley ha sido celebrado por los defensores de la preservación, quienes argumentan que los videojuegos son parte del patrimonio cultural y merecen el mismo trato que las películas o libros. El grupo "Stop Killing Games" ha señalado que asesoró en la redacción de la propuesta y que la victoria frente a los lobbistas de la Entertainment Software Association (ESA) es un logro significativo. Por su parte, la ESA ha expresado su preocupación, argumentando que obligar a las empresas a abrir el código de los servidores podría conllevar riesgos de seguridad y problemas de propiedad intelectual.
El hecho de que la ley haya sido aprobada en California, hogar de gigantes de la industria como EA y Activision Blizzard, tiene un peso simbólico y económico enorme. Si se convierte en ley, podría forzar a los principales editores de videojuegos de Estados Unidos a reevaluar sus modelos de negocio, posiblemente prefiriendo ofrecer versiones offline o reembolsos en lugar de cerrar servidores, o incluso cambiando la forma en que comercializan sus títulos digitales para cumplir con la normativa.
Actualmente, el proyecto de ley aún debe ser aprobado por el Senado Estatal y recibir la firma del Gobernador para convertirse en ley. Aunque no es una legislación federal, su aprobación en el estado con mayor industria de videojuegos del mundo sugiere que la batalla por la propiedad digital está ganando terreno. Los expertos esperan que, si se convierte en ley, California sirva como modelo para otras jurisdicciones, impulsando un cambio global hacia una mayor transparencia y responsabilidad por parte de los editores de videojuegos digitales.
