BYD anunció durante una demostración en Madrid que desplegará 300 postes de recarga de 1.500 kW en España antes de finales de 2027, a través de su marca Denza. Se trata de un salto respecto a los cargadores de 1.000 kW que la compañía ya exhibió hace un año en China y que multiplican por varias veces la potencia habitual en el país, en torno a 350 kW. La compañía realizó pruebas en la capital española con el Denza Z9 GT, su berlina eléctrica de más de 100.000 euros y único modelo del mercado español capaz de asimilar esa potencia. En las pruebas, el vehículo pasó del 10 al 97 % de batería en nueve minutos, un tiempo similar al de repostar un coche de gasolina. Cada estación incorpora baterías apiladas en un módulo anexo que respaldan el suministro eléctrico cuando la red no entrega suficiente potencia. BYD fijó el precio de la carga ultrarrápida en 0,50 euros por kWh, lo que sitúa el coste de recorrer 100 kilómetros en unos 10 euros, equiparable al de un turismo de gasolina. La estrategia replica el modelo de Tesla: ofrecer una tecnología propietaria accesible solo a sus coches para reforzar imagen de marca y fidelización. A medio plazo, la compañía prevé que estos cargadores sean clave para la electrificación de camiones pesados.
