Bumble elimina la norma que impedía a los hombres escribir primero tras una década

Fuentes: Bumble ends women-message-first rule after more than a decade, extending match window to 72 hours, 20minutos.esT3clickbait, bbc.co.uk

Bumble, la aplicación de citas fundada en 2014 por Whitney Wolfe Herd con la emblemática premisa de que solo las mujeres podían enviar el primer mensaje en Matches heterosexuales, ha eliminado esa norma tras más de una década. A partir de ahora, cualquier usuario puede iniciar la conversación y dispone de 72 horas para recibir respuesta, tres veces más que el plazo anterior de 24 horas. La empresa justifica el cambio con datos de sus propias encuestas: el 66% de las mujeres consultadas asegura preferir que sean los hombres quienes den el primer paso, y más de la mitad de los miembros considera que la ampliación del tiempo de respuesta mejora la experiencia. Además, el 92% de las mujeres afirma que sigue percibiendo control sobre su interacción dentro de la aplicación, según datos publicados por Bumble y recogidos por 20minutos.es.

La medida supone un giro radical para una compañía que construyó su marca sobre la idea de poner a las mujeres al frente de las conversaciones heterosexuales, presentándose en sus orígenes como una alternativa más respetuosa frente a aplicaciones como Tinder. La propia Wolfe Herd ha querido enmarcar la decisión como una evolución y no como una renuncia: «Aunque la idea de que las mujeres dieran el primer paso fue radical, ser una plataforma pensada para ellas nunca significó prescribir una sola forma de conectar. Se trataba de diseñar una experiencia con sus necesidades en mente para crear mejores resultados para todos», declaró la fundadora y consejera delegada, según TechCrunch.

La transformación no llega de forma repentina. En 2024, Bumble ya había comenzado a flexibilizar su regla original con la función «Opening Moves», que permitía a las mujeres fijar una pregunta en su perfil para que los hombres la respondieran. Con la actualización actual, la compañía da un paso más allá y elimina por completo la barrera de género en el inicio de las conversaciones. Desde el punto de vista técnico, según detalla 20minutos.es, el primer mensaje funciona como una toma de contacto y el chat no se desbloquea por completo hasta que la otra persona responde. La aplicación también desaconseja los mensajes demasiado breves, de una sola palabra, y anima a los usuarios a elaborar contenidos más sustanciosos para facilitar el arranque de la conversación.

La reacción de la comunidad no se ha hecho esperar. La BBC informa de que los foros digitales reflejan una división entre los usuarios sobre si la actualización impulsará el uso de Bumble o si, por el contrario, la dejará como «una aplicación de citas más», sin el rasgo distintivo que justificaba su elección. Algunos temen que se pierdan los avances en materia de seguridad y comodidad que la norma original ofrecía a las mujeres, cansadas de recibir mensajes no deseados o inapropiados.

Detrás de la decisión también late una realidad financiera preocupante. Tal y como señala TechCrunch, los resultados del segundo trimestre de 2026 de Bumble mostraron una caída de ingresos del 15,2% interanual, situándose en 210,5 millones de dólares, y la empresa prevé un descenso adicional en el número de clientes de pago durante el tercer trimestre. La compañía atraviesa una desaceleración más amplia del sector de las aplicaciones de citas, afectado por la fatiga de los usuarios, la saturación del mercado y el desinterés de las generaciones más jóvenes, en especial la Gen Z, por el tradicional sistema de deslizar perfiles.

En este contexto, Bumble ha empezado a tantear un futuro sin el sistema de «swipe». Recientemente, la empresa ha presentado pistas sobre eventos presenciales y funcionalidades basadas en inteligencia artificial, como Profile Prompts y consejos personalizados para mejorar los perfiles, encaminados a propiciar conexiones más auténticas y, en última instancia, más citas cara a cara. El objetivo declarado es construir un recorrido más fluido desde el primer match hasta el encuentro en persona.

Por el momento, la compañía confía en que la eliminación de la regla de la mujer como iniciadora y la ampliación de la ventana de respuesta compensen la pérdida de identidad original. Sin embargo, la decisión deja una pregunta abierta: si Bumble sigue aspirando a ser una plataforma «women-first», qué elementos diferenciadores concretos piensa mantener la empresa para honrar esa filosofía en un mercado cada vez más uniforme y competitivo.