Las aplicaciones de citas atraviesan una crisis de modelo. Un 78% de los usuarios reconoce sentirse agotado emocional, mental o físicamente por estas plataformas, según Forbes Health, y entre la generación Z el porcentaje alcanza el 79%, con una incidencia mayor en mujeres, hartas de la dinámica del swipe infinito. Bumble perdió alrededor del 21% de sus usuarios de pago en el primer trimestre del año, pasando de unos 4 millones a 3,2 millones, mientras sus ingresos también se resintieron. Su CEO, Whitney Wolfe Herd, anunció en mayo la eliminación del histórico swipe y prepara una versión 2.0 con asistente de inteligencia artificial incluido, Bee, que entrevistará a los usuarios y sugerirá perfiles sin necesidad de navegar manualmente. La compañía también abandona la regla de que las mujeres inicien la conversación tras el match, aunque asegura mantener la esencia de esa función. Tinder y Grindr siguen la misma estela con funciones basadas en IA. Paralelamente, plataformas como Letterboxd, Discord, Goodreads, StoryGraph, Fable o Strava se consolidan como nuevos espacios de ligue, especialmente entre los más jóvenes, porque permiten conocer los intereses, el humor y la sensibilidad de una persona antes de cualquier interacción. Una encuesta de Talker Research a 2.000 estadounidenses en 2025 revela que el 23% de los miembros de clubes de lectura tuvieron una cita surgida de ese vínculo, y que el 47% de la generación Z y el 45% de la generación X prefieren estos métodos a las apps tradicionales.
