La Comisión Europea ha multado a AliExpress con 550 millones de euros, la sanción más alta impuesta hasta ahora bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA), por permitir la venta de productos ilegales, inseguros y falsificados en su plataforma. La investigación, abierta en marzo de 2024, concluyó que sus sistemas de detección no funcionaban correctamente: muchos productos pasaban sin ser detectados y otros seguían a la venta semanas después de ser identificados.
Se trata del golpe más duro de los tres que la Comisión ha asestado a plataformas de origen chino: antes multó a Temu con 200 millones en mayo y a X con 120 millones en diciembre. La comisaria de Tecnología, Henna Virkkunen, calificó la venta de ropa falsificada, juguetes peligrosos y cosméticos tóxicos como un fallo de la propia AliExpress, no como un coste inevitable del comercio online. Según sus datos, AliExpress tiene 193 millones de usuarios en la UE, por delante de Shein (156 millones) y Temu (130 millones).
El informe apunta a un sistema mal dimensionado desde su raíz: personal insuficiente, algoritmos de recomendación que amplificaban productos ilegales y un mecanismo de autorización de marca fácilmente esquivable. AliExpress recurrirá la sanción, que considera desproporcionada, y sostiene haber introducido mejoras tras el primer aviso. La DSA permite multas de hasta el 6% de la facturación global; con los 122.000 millones de euros que facturó Alibaba el año pasado, el techo legal ronda los 7.300 millones. La plataforma tiene hasta el 20 de octubre para presentar un plan correctivo y la Comisión amenaza con sanciones periódicas si no es suficiente.
