Bolsas globales caen tras el éxito electoral de los demócratas y el pánico por la IA

Fuentes: Global stocks tumble as AI panic grips markets after Democrats’ midterm success, eldiario.esT2, bbc.co.uk

Las bolsas globales experimentaron una caída histórica el martes, tras el cierre de las elecciones intermedios de Estados Unidos, donde el Partido Demócrata logró una victoria electoral que ha generado un profundo pánico entre los inversores. La reacción de los mercados, descrita por Christopher Forbes de CMCMarkets como "un desastre", fue impulsada por el temor a que el nuevo Congreso demócrata frene el auge de la inteligencia artificial (IA) y la inversión en centros de datos. En menos de 24 horas, más de 3,2 billones de dólares se evaporaron del mercado bursátil estadounidense, provocando una oleada de ventas masivas que afectó desde Wall Street hasta los mercados de Asia-Pacífico, donde las bolsas registraron sus peores caídas en años.

El impacto fue inmediato y severo. El índice Nikkei de Japón se desplomó casi un 6%, su peor caída desde el 7 de abril de 2025, mientras que en Corea del Sur el KOSPI bajó un 6,7% y en Taiwán el TAIEX un 4,5%. En Estados Unidos, el índice Nasdaq, centrado en la tecnología, perdió un 5,5%, y el Dow Jones Industrial Average (DJIA) retrocedió 1,833 puntos, un 3,44%. Las empresas de chips de memoria, que habían sido grandes beneficiarias del boom de la IA, lideraron la caída: SanDisk cayó un 22%, mientras que Micron y AMD perdieron el 17% de su valor. Nvidia, el gigante de la computación gráfica, también sufrió una caída superior al 9% en el DJIA.

La causa principal de esta volatilidad radica en la incertidumbre regulatoria. Los analistas señalan que los demócratas son más críticos con la infraestructura de centros de datos, lo que podría ralentizar la implementación de la IA. Esta preocupación se intensificó por la oposición pública al sector y por los meses de advertencias previas sobre las valoraciones excesivas de la IA, que ahora parecen haber estallado. Kyle Rodda, de Capital.com, calificó la operación como una "venta brutal", mientras que Jim Reid de DeutscheBank destacó que la magnitud de las caídas fue comparable a las peores de los últimos años, con el índice de semiconductores de Filadelfia registrando su peor día desde la pandemia de 2020.

El pánico no se limitó a las acciones tecnológicas. Los fondos de cobertura (hedge funds) que habían utilizado apalancamiento para financiar sus posiciones en tecnología sufrieron pérdidas significativas, lo que provocó llamadas de margen y despidos en varias plataformas. Reuters informa que varios fondos de cobertura han recortado su apalancamiento y han despedido equipos en las últimas semanas. JPMorgan estima que los fondos de cobertura globales perdieron el 3% en octubre, y el Nasdaq 100 sufrió su mayor caída mensual en 18 meses, un 6,6%. Esta dinámica ha creado un efecto cascada, elevando el índice VIX, que alcanzó 28,2 puntos, su nivel más alto desde marzo.

Sin embargo, no todos los analistas ven esta caída como el inicio de una corrección prolongada. Mohit Kumar, economista de Jefferies, argumenta que no se trata del "desenrollamiento" de la IA, sino de una reacción a la incertidumbre política. Kumar sostiene que los demócratas no abandonarán el motor de crecimiento de la IA, ya que la infraestructura de centros de datos crea empleo y es clave para el crecimiento de EE. UU. Stuart Clark, de Quilter, añade que la concentración extrema en el sector tecnológico exacerbó la caída, ya que la debilidad en pocas acciones de peso se traduce rápidamente en caídas masivas para el Nasdaq y el S&P 500.

A pesar de la volatilidad, los mercados muestran signos de resiliencia. El índice CAPE (cyclically adjusted price-to-earnings ratio), que había alcanzado máximos históricos en septiembre, ha bajado, aunque sigue siendo elevado. Los inversores están ahora observando con atención el informe de empleo de EE. UU. y el comportamiento de los fondos institucionales a medida que se acerca el cierre del año, un factor que podría limitar el apetito por el riesgo. Mientras tanto, la incertidumbre geopolítica, especialmente en torno a posibles acciones de EE. UU. contra Irán, añade otra capa de complejidad a un mercado que, según los datos, aún no ha recuperado su equilibrio.