Bizkaia ha inaugurado una discoteca que integra una barra tradicional con otra adyacente a 0,0 grados de alcohol, una medida diseñada para adaptarse a la caída del consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes. Esta iniciativa se enmarca en una tendencia nacional donde el consumo de alcohol entre menores de 34 años ha alcanzado mínimos históricos, según datos del Gobierno Vasco y la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias. En España, el 51,8% de los adolescentes ha bebido en el último mes, pero las borracheras han descendido al 17,2%, la cifra más baja desde 1998.
El fenómeno no se limita a la juventud; el riesgo de consumo arriesgado es mayor en la franja de 35 a 54 años, que representa el 32% de los casos, frente al 17% de los menores de 35. Además, la tradición del txikiteo ha perdido fuerza, con la población joven reducida a la mitad respecto a hace quince años, lo que ha desplazado el gasto nocturno hacia el tardeo y el botellón. La iniciativa también responde a la necesidad de reducir la contaminación acústica, un problema grave en España, que es el segundo país más ruidoso del mundo. El uso de cascos inalámbricos en locales como el de Hernani ha permitido mantener la fiesta sin exceder los límites de ruido, beneficiando tanto a la normativa como a personas con autismo, que presentan hipersensibilidad auditiva. Paralelamente, la coctelería sin alcohol ha duplicado su volumen en España, con un crecimiento anual del 17%.
